martes, 30 de septiembre de 2008

Las putas de Álvaro




Álvaro quería una puta; a decir verdad, quería varias putas, pero sin necesidad de pagarles. Sólo enseñarles el mar y varias pinceladas de fotografías en blanco y negro. Ahuyentar su soledad con dosis de sexo a distintas horas y en diferentes lugares; no porque se descubriera siempre baboseando en una constante erección, no, pues, a los cincuenta y cinco años, no sé ustedes, pero él no se encontraba en su mejor momento. Estaba muy trabajado, como suele decirse; demasiado, quizás. Más bien, por ese deseo innato de aferrarnos a lo poco que nos queda por pasar, a lo ínfimo que queda.


De profesión, abogado de éxito, con casita junto al Mediterráneo y cenas variadas; barcelonés de trabajo y ocio; el resto, para la familia: esposa bióloga e hijos independizados. Y viajes, todos los que hicieran falta para beber champán en ombligos de colores, que era lo que a él le excitaba en demasía.


Quería sus putas al lado, sin que ninguna de ellas supiera de la existencia de las demás, claro está. Disfrazado de hombre correcto, como tantas veces ocurre, su pasión por el vello púbico le irradiaba una suerte de alegría perpetua, a sabiendas de que, en cuanto marcara un número de teléfono, poseería o se dejaría poseer por la mujer que en ese momento le viniera en gana.


Cometió muchos errores.
El peor de todos fue enamorarse de María, una de las casi quinientas que atiborraban su agenda y que resultó ser, a la postre, quien le escupió toda la miseria que él había transmitido.


No lo hizo por las demás, no, sino por ella misma.


11 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Wow, paso por primera vez por este tu espacio y me voy lleno de pasión escrita hecha verbo... saludos...
Ah pensé en agregarte en mi blog para compartir así tus versos saludos..
un abrazo

mia dijo...

Mª Jesús qué alegría

reencontrarte y leerte

disfrutarte y saberte

siempre tan profunda!

devuelto a mi noche

su luna!


♥♥♥besos♥♥♥

Noray dijo...

... y es que las putas,
querida amiga,
también son mujeres
que rezuman amor y sentimientos.
No son sólo un número de teléfono
que late en una agenda de bolsillo
para saciar las erecciones.
Las putas son mujeres
que se han pasado toda la vida
demandando justicia
y, nadie, hasta ahora,
se ha dignado a dársela.

Un abrazo

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Mª Jesús, estos hombres lo peor que tienen es dinero. Se creen que todo se puede comprar. Me estoy acordando de Gloria Fuertes y aquellas frases suyas sobre pobres y ricos.
A veces Mª Jesús, estos hombres son tan pobres, que como te decía al principio, "solo tienen dinero".
Besicos guapa

MaleNa dijo...

No imaginaba encontrarme con un texto tan laberíntico.

Ninguna mujer nace para ser "puta" ciertas oscuridades de la vida la llevan a eso. (cuando digo oscuridad hablo de sociedad-soledad-bajo poder cultural etc.)
Enamorada voy de tu nuevo ático.


Un abrazo fuerte.

MaLena.

FLACA dijo...

Amiga: siento que este verano te cambió en lo que de estilo se trata. Esto está muy fuerte.Fuerte en serio. Admiro en vos, como ya se lo ha dicho a mi amiga Ross, esa facultad de inventar historias que nada tienen que ver con la vida personal y cotidiana de cada una, y que no les tiemble el pulso.
No siempre, pero desde que me he ido haciendo más vieja, las putas me han suscitado una infinita ternura y compasión.Un beso.

Anónimo dijo...

Mercé dice. Hija cada día me asombras más, no se de donde sacas tanta fantasia, bueno digo fantasia, pero no es cierto, lo que cuentas tristemente existe en la realiad, a mi siempre me han provocado una infinita tristeza que un ser humano se tenga que degradar para ganarse la vida, es el trabajo más antigua del mundo pero la más triste para mi pensar. sigue asi, yo te sigo cada día, pero veo que tú no tendras tiempo de siguir mis escritos, que seguro que te pareceran muy sencillos, pero hago lo que puedo.

Te quiero besos mua mua mua

PIER BIONNIVELLS dijo...

Me ha encantado!.
Muy crudo, real quizáS.
Que buena entrada..
la foto espectacular.
que estes bien. abrazos.

Marina-Emer dijo...

Que relato más bueno y el final mejor aún.se lo merecía.
Me ha gustado mucho.
Abrazos
Marina Pastor

Adolfo Payés dijo...

Releo y releo tus escritos y me quedo con ellos... saludos

Le Santi dijo...

Bueno, como una vez me dijiste a mí, te imaginaba "distinta", no sé. Más "recatada". Seguramente era por el pañuelito de tu anterior fotografía.

Excelente texto este. Fuerte y escrito de maravillas.