lunes, 9 de marzo de 2009

Carta de María Jesús








Sí, lo que yo te digo.

No puedo con los albañiles, fontaneros, pintores, carpinteros, escayolistas y demás especímenes dispuestos a alterar cualquier rutina más o menos acomodada.

Asaltadores todos ellos de mi intimidad; usureros de mi sueño a pierna suelta, robadores de mis cantos matutinos, asesinos de mi integridad física y aun más moral.

Me exasperan sus útiles, sus cajones con herramientas, su calzado lleno de polvo, sus manos grasientas sobre los marcos de las puertas, sus brochas y sus sierras y sus martillos y sus cables y su alegría.

Me enferman, me sacan de quicio, me enervan; me muerdo las uñas, se me cae el pelo, el estómago me grita, la tirria se desencadena, la mala uva se apodera de mí.


Qué manía les tengo a todos ellos.


(¿Ves? Ya me he desahogado. Acabo de limpiar el último rescoldo de un elemento que, para colocar un nimio y ridículo aparatejo, ha desmontado lo indesmontable).



M.Jesús.

13 comentarios:

FLACA dijo...

Sí, pero qué linda que te quedo la casa...¿no?

Necio Hutopo dijo...

ANda... Pues es que tu dónde consigues los trabajadores?...

SUSANA dijo...

De verdad, el año pasado -cuando me tocó la misma aventura- yo hubiera escrito la misma carta (en términos menos amables)

Besitos Amiga!!!

Anónimo dijo...

Buenas, señora. Soy uno de esos usurpadores de su inmediatez, de su tiempo, de sus "sancta sanctórum". De ésos que dice usted que turbamos su paz, que dejamos nuestras improntas en sus inmaculados marcos (de sus puertas; que paramos a las nueve a desayunar paella, o callos o chistorra con "fabes"; que juramos por cualquier nimiedad y que desconocemos la poesía de Poe o no nos asomamos jamás al albero de la cultura en ninguna de sus posibilidades. A ver si nos dedica una oda al martillo, al escoplo o al alicatador, como si de un Byron, o Espronceda o D'Annunzio se tratase. Feliz piso y ruego nos disculpe por tamañas atrocidades.
Un abrazo rebozado en yeso, rehogado en cemento y salpicado de masilla.

Fernando dijo...

Está claro que Dante no tuvo que lidiar con los gremios. Si no, hubiera habido un décimo círculo en el infierno.

Anónimo dijo...

MIS PENSAMIENTOS. MERCE CARDONA.

dice, vaya caarta que les mandas a los pobres albañiles, que es verdad que lo ponen todo patas arriba y me parece que podrian hacer las cosas sin armar tanto alboroto, pero piensa en positivo, ¡Que lindo queda todo!

No puedo escribir en mi blogs, me han cortado el telefono y con ello internet, la telefonica no se si es una pandilla de estafadores o es que nos toman el pelo, me han mandado una factura de 470 EUS. dicen que hemos hecho llamadas en el nº que empieza por 905. desde las 3 de la madrugada hasta las cinco, cosa que no es verdad, estamos en proceso de aclaración, pero ellos tienen la paella por el mango como vulgarmente se dice, y lo primero que hacen es dejarte sin linea y lo mas jodido sin internet. jo entro por tu bloc, pero no puedo accedesr alñ mio para poder escribir, por lo menos no veo la manera de hacerlo.

Ahora estoy en el centro de adultos, y desde alli puedo ver los blogs que visito,

Bueno hago como tu, ya me he desahogado. besoooooooooo

Pablo dijo...

tienes razón. pero despues se te olvida todo cuando los cambios son visibles y ellos cierran la puerta y comienzas a volver a tu rutina

a ver si me conoces dijo...

Pues la próxima vez te lo haces tú. A ver si lo haces mejor, listilla.
Que porque hayas llamado a un chapucero no todos somos iguales para que nos incluyas en el mismo saco.

Ironías de la vida. Mª Jesús Lamora dijo...

Je, je, "a ver si me conoces", ¿tienes algo que ver con la música?
Besos.

a ver si me conoces dijo...

Je,je,je, la música me encanta pero mi relación con ella no pasa de ser simplemente..., un buen aficionado. Besos

Ironías de la vida. Mª Jesús Lamora dijo...

Me he perdido.

a ver si me conoces dijo...

Frio, frio, muy frio.

Lobatón presentaba un programa llamado, ¿Quién sabe dónde?

Ironías de la vida. Mª Jesús Lamora dijo...

La verdad es que creía que eras Cristina B., una profesora estupenda de Música que también, como yo (y, por lo que veo, como tú) tiene un punto de ironía.
Ya que no es el caso, me dirijo a mis quehaceres varios.
Haz tú lo mismo y disfruta del verano.
Y !A vivir, que son dos días! (Otro programa, en este caso de radio)